jueves, 24 de julio de 2014

Has que valga la pena

Si voy a perder tu compañía has que valga la pena
Claro, seré el recuerdo que olvidarás anidada en otros brazos
te atarás con mansedumbre a otro corazón.
Seré yo el borracho de las avenidas al que le darás limosna

Vete con tus ilusiones y esperanzas hacia alguien que conozca de esas cosas
Ya no exijas de esta tierra infértil un fruto que no dará jamás
No vuelvas tu mirada compasiva hacia mis ulcerosas cicatrices
Es más, no vuelvas de ese paraíso al que ascendiste

En este corazón que llamas infierno se fraguan los más sublimes sentimientos;
detrás de esa mugre, tal vez fulgura un espíritu compasivo
Tal vez no hay nada, o poco, o mucho
Yo no pido que te quedes, sino que no prolongues tu partida

Mi horizonte es el suelo que piso y tú ves en el cielo apenas una frontera
No recrimines más mi andar cansado, mi trote patético, mis pocas ganas de respirar
No te rías de mi pequeña valentía al ser yo quien cava su propia tumba
No me acuses de descansar siendo yo tan joven

Yo no lloro por las partidas, vete que no lloraré
Mi dolor no necesita heridas. Vos no sabes herir
Mi dolor es la soledad que no supiste apartar de mí

Amor has que valga la pena perderte
porque amarte, viste, nunca valió la pena.

viernes, 11 de julio de 2014

Has de saber perdonar

Has de saber perdonar

Has de saber perdonar esta inocencia imbécil con la que me arrodillo
has de saber vomitar mis caricias de las que ahora te arrepientes
Aturdido voy por la vida con el desencanto en las manos
Soy sencillo y mi sencillez me da asco

Por encanto te adorne de versos ¡alma mía!
Dejé vacía mi soledad en el arrabal de mi conciencia
Ya voy tarde para el desencuentro de nuestras manos
Nunca llego a tiempo para la desnudez de tu inocencia

Has de saber perdonar el más cruel de mis arrebatos
mi taciturna melancolía a la luz de tu sonrisa ¿perdonarás algún día?
Inefable candidez la de tu cinismo al besar mis ojos con tu mirada
soy un pobre diablo que se masturba con tu recuerdo

He sacrificado los segundos que me concedió la muerte
en esta herejía en que he convertido tu cuerpo de bestia andante
bloque a bloque he construido mi tumba, tu vientre
Debes despacharme, extirparme de alguna manera

Te he sepultado en una lágrima, en un mar de lágrimas
te sepulté viva y tu corazón regurgita blasfemias
A tu sepultura le falta silencio, gritas casi siempre
pasas tus días encerrada en mis ojos, en mi boca

Has de saber perdonar algún día que conserve tus huesos en los míos
que haya deformado tu cara a golpes de pecho
Has de saber perdonar algún día que te apartara del mundo
te arrancara la ropa para buscar en tu cuerpo las pasadas huellas

¿Has de saber perdonar algún día que yo no te perdone nunca
por dejarme tu recuerdo?

Dudar es morir

Dudar es morir 

No me asalten dudas, tan temprano en la mañana
aún traigo la pesadilla en el paladar, en los labios
no me roben la esperanza de una sonrisa.
Tiren, rompan, destruyan, pero alejen de mí su malicia de muerte

Dudar es morir,
morir lentamente

No las desprecio por inciertas, aún con el sol en la frente
sinuosas en sus bordes, desconocidas para el ojo de dios
No las desprecio por sus caricias obscenas bajo mi piel
execrable regocijo en mi angustia, vértigo absurdo

No me engañen con su demagogia de certezas
Déjenme respirar un pasado, un mañana
déjenme creer que soy, que existo más allá del silencio
No me arrojen a la melancolía

¡Cobardes! Están dentro, hiriendo, hundiéndose en mi cansado pecho
Me voy vaciando de remordimientos, soy ajeno a mi dolor
veo aletargado, correr el tiempo en sus manos
Ustedes me sangran, me sangran la desdicha

¿Qué me queda luego de la incerteza?
Una duda nueva

domingo, 6 de julio de 2014

Pena

Vivir no vale la pena

Ya se está viejo cuando se viene al mundo
se trae el dolor en la sangre, en los ojos
uno llora cuando conoce la luz
el principio, la agonía, la sospecha de un final.

Uno se enferma, llora, sufre…
uno se contagia para siempre de soledad
El amor: un bálsamo que no cura,
el amor: otra enfermedad.

Los años minan los huesos y se quiebran
las pequeñas esperanzas y los grandes sueños
se hunden en el gran océano: la desolación
hay un vacío y un gran almacén de huesos rotos.

No está al alcance una lágrima, ni una sola
uno se agarra al dolor
el dolor es bueno, reconforta, alivia
te hace ver entre las sombras.

Nos miramos con asombro los cobardes
al pasar la desgracia seguimos en pie
vivir no vale la pena
vivir es una prolongación de la cobardía.

¡Que valientes todos los cobardes,
chupamos la fuerza de una raquítica esperanza!
Nos cobijamos bajo algún moribundo sueño
gallardía  impresionante que muestran estos miserables.
Repito:
No vale la pena vivir, pero se vive.

El Grito

El Grito

Me despido de este domingo triste
fermentado de recuerdos
voy para adelante con asombro
con temor de niño y angustias de viejo

Yo no me detengo ante las sombras del camino
pasan ante mí, por detrás de mío y se pierden
yo voy tropezando con una bruma espesa
tu figura que no es humo, pero se dispersa.

Me pregunto por qué  siempre he caminado
si hay un verde pasto a la orilla del camino
me pregunto por qué no descanso
si adelante me espera el invierno.

De cuántas estrellas está compuesto mi universo.

Cuando me desespero río un poco sin dejar de caminar
me fumo un cigarrillo con la fortuna del moribundo
pienso en el mar y en los amaneceres de tu cama
sin detenerme miro al cielo y grito
es tan profundo y vacío que nadie escucha, porque no he gritado.

sábado, 5 de julio de 2014

Algunas reflexiones sobre la fatiga

Algunas reflexiones sobre la fatiga

Estoy cansado del perchero de cadáveres
que conservo en el corazón,
veo tan podrido aquel ejército de recuerdos
entre la bruma de las nostalgias.

Harto de los roces fríos de las manos ajenas
después de la juerga de media noche.
Cuando las máscaras se caen
afloran los pálidos rostros de la locura.

Extenuación ante la idea, la metáfora, la razón…
cansa el vértigo de tu cintura,
el palpitar alado de tu incandescencia,
cansan las noches de pasión.

Lasitud ante el infranqueable porvenir.
Musitar ante las flores el designio inamovible: la muerte.
Cantar con los borrachos por las avenidas
los febriles deseos de adolescente.

Lanzar bufidos ante la modorra,
desfallecer de terror ante la hora secreta,
estaremos cansados, fatigados, extenuados y,
a pesar del temor: nos llegará la hora.

Algunas reflexiones sobre la fatiga

Algunas reflexiones sobre la fatiga

Estoy cansado del perchero de cadáveres
que conservo en el corazón,
veo tan podrido aquel ejército de recuerdos
entre la bruma de las nostalgias.

Harto de los roces fríos de las manos ajenas
después de la juerga de media noche.
Cuando las máscaras se caen
afloran los pálidos rostros de la locura.

Extenuación ante la idea, la metáfora, la razón…
cansa el vértigo de tu cintura,
el palpitar alado de tu incandescencia,
cansan las noches de pasión.

Lasitud ante el infranqueable porvenir.
Musitar ante las flores el designio inamovible: la muerte.
Cantar con los borrachos por las avenidas
los febriles deseos de adolescente.

Lanzar bufidos ante la modorra,
desfallecer de terror ante la hora secreta,
estaremos cansados, fatigados, extenuados y,
a pesar del temor: nos llegará la hora.