El Grito
Me despido de este domingo triste
fermentado de recuerdos
voy para adelante con asombro
con temor de niño y angustias de viejo
Yo no me detengo ante las sombras del camino
pasan ante mí, por detrás de mío y se pierden
yo voy tropezando con una bruma espesa
tu figura que no es humo, pero se dispersa.
Me pregunto por qué siempre he caminado
si hay un verde pasto a la orilla del camino
me pregunto por qué no descanso
si adelante me espera el invierno.
De cuántas estrellas está compuesto mi universo.
Cuando me desespero río un poco sin dejar de caminar
me fumo un cigarrillo con la fortuna del moribundo
pienso en el mar y en los amaneceres de tu cama
sin detenerme miro al cielo y grito
es tan profundo y vacío que nadie escucha, porque no he gritado.
Buen monologo interno. Seguramente de muchas estrellas.
ResponderEliminarSaludos Santiago Gardel.
Wilfredo Arriola